Víctor. A. Cabello. Reyes Homero decía que aquel que honraba la tierra ( ofrendas ) era dichoso pues su casa y la gleba de la vida estarían cargadas de cosechas y prosperidad. La Matriolatría en Asia Menor y los cultos a la fecundidad de la matriz femenina telúrica son verdaderamente milenarios. Totalmente inadecuado el tratarlos con imprecisión y someramente expuestos y sin el debido respeto y profundidad. El “vaso” o cráter femenino es sumamente delicado para desvirtuar su considerable valor esencial. Las distinciones puramente formales y “ornamentales” en la expresión escrita o verbal de la naturaleza maternal de la tierra-madre, son sólo categorías o niveles de 'objetivar' las características observables asimiladas en la madre propia o como diría Jung, en la “participación mística” del animus-anima. Subterráneos, cuevas-wakas y lugares en las profundidades de la tierra, pueden entonces asemejarse -en la ‘mentalidad mágica -''naguálica''- al útero femenino. ...